El primer número de Panorama Católico

 El primer número de Panorama Católico

Un día como hoy, 24 de febrero, pero del año 1985, el periódico de la iglesia panameña, Panorama Católico, salió al público por primera vez. Éramos un puñado de entusiastas personas que trabajando con las uñas nos lanzamos a la aventura bajo la guía de nuestro recordado arzobispo Marcos Gregorio McGrath.

por Luis Alberto Díaz

Todo inició para mí en el mes de octubre anterior, cuando me asignaron la cobertura de una rueda de prensa en al arzobispado donde la Conferencia Episcopal Panameña presentaba su carta pastoral sobre el Ecumenismo en Panamá. Yo era un joven periodista a quien en la redacción le llamaban pichón de cura por mi activismo católico en la parroquia de San José, en el Casco Viejo de San Felipe, Ciudad de Panamá. Por esa razón me asignaron aquella cobertura que cambiaría el rumbo de mi carrera periodística.

Al final de la rueda de prensa me acerqué a monseñor McGrath y le pregunté sin mucho protocolo: ¿por qué la Iglesia no tiene un periódico propio?  Él, con sus casi dos metros de estatura me mira desde su altura con aquellos profundos ojos claros que tenía -yo apenas mido 1.70 metros- y me pregunta: ¿Y por qué usted quiere que la Iglesia tenga un periódico?  De inmediato le respondí, para que la Iglesia diga lo que quiera, cuando quiera y como quiera, monseñor.  Él sonrió con esa sonrisa que a lo largo de mis casi 10 años de trabajo junto a él iría yo descubriendo cuándo tenía en mente encomendar alguna tarea, o más bien el reto, de emprender alguna obra apostólica u otra que involucrara al laicado. Y, tomándome del brazo, me llevó ante el padre Fernando Guardia Jaén.

Reunidos los tres vuelve a mirarme fijamente, como acostumbraba, y me dice: desde hace cinco años estamos intentando hacer un periódico y tenemos una persona encargada en estos momentos. El padre Guardia le puede dar detalles, y me encomendó a este sacerdote que ocupaba el cargo de Vicario de Pastoral. El padre Guardia me conduce a la oficina de la hermana Inés González, secretaria de monseñor McGrath, y le pide el teléfono para hacer una llamada. Se comunica con el padre Juan Rooney, encargado del proyecto y le dice: «oye Juan, aquí hay un muchacho periodista que me acaba de presentar monseñor y se ofrece colaborar con el proyecto del periódico. ¿No será el que estamos esperando?  El padre Guardia lanza una carcajada contenida y me cita para vernos con el padre Rooney a la semana siguiente.  Después me enteraría que la carcajada se debió a la respuesta del padre Rooney, quien con su humor irlandés contestó a la pregunta del padre Guardia así: El que estamos esperando, ¿quién? ¿Jesucristo?

Desde aquel final de octubre de 1984 hasta enero tuvimos que trabajar a marcha forzada y casi sin recursos. La primera persona del equipo que conocí fue a Manuelita Núñez, quien organizaba un archivo de fotografías. Poco tiempo después nos reunimos en casa de monseñor McGrath para almorzar con el resto del equipo: la profesora Mélida Sepúlveda, quien fue nombrada directora; Belén Olayvar Lizárraga, secretaria; Rafael Alvarado, en publicidad; el padre Rooney, director pastoral; y yo como jefe de redacción.

Tras algunas pruebas de imprenta y cambiarle el nombre inicial de «El Panamá Católico» a «Panorama Católico» quedó todo listo para lanzarlo. El cambio de nombre se lo sugerí al padre Rooney para evitar confusiones con otros medios que ya usaban la palabra Panamá. Recuerdo que tomé la idea de un programa titulado Panorama Italiano que se pasaba por la televisión y cuya presentación mostraba una fotografía de la Basílica de San Pedro de Roma.

El 24 de febrero de 1985, Primer Domingo de Cuaresma, y luego de cuatro meses de constante trabajo, se publica el primer número de Panorama Católico. Habíamos impreso 5,000 ejemplares y el padre Juan Rooney, junto a Gregorio Herrera, quien no pudo incorporarse en los meses primeros al equipo por estar trabajando en otro lugar, se lanzaron a la aventura de llevar casi la mitad del tiraje a la fiesta del Cristo de Atalaya. Allí, ante miles de peregrinos, Panorama Católico hizo su estreno y nunca más dejó de estar presente en Atalaya.

Muchas fueron las vivencias de mi paso por el periódico católico, obra a la que estuve vinculado 27 años, ocupando el cargo de director durante 21 de ellos. En la página 4 de la primera edición monseñor Marcos Gregorio McGrath explica cómo la creación de un periódico de la iglesia fue una de las tres tareas que le encomendó el arzobispo Francisco Beckman, cuando fue nombrado como su obispo auxiliar en 1961.  Allí podrán ver su foto con aquella sonrisa de satisfacción y que para mí significó «ya tengo una de las piezas que faltaba para crear el periódico de la iglesia» y que le dio un giro a mi carrera periodística.  Le ofrecí 6 meses y me quedé 9 años con él; luego llegó monseñor José Dimas Cedeño, a quien le dije que nombrara un nuevo director si era su deseo; me dijo «quédese un rato» y fueron 14 años más  junto a él. Dos obispos con quienes trabajé de manera muy cercana como director de Panorama Católico.

 

Página editorial y primera plana de la edición No. 1

Por eso, un día como hoy, 24 de febrero, hago memoria de los inicios de la obra apostólica que constituye Panorama Católico, en sus 37 años de haber salido a la luz pública como medio de comunicación de la iglesia.

 

Luis Alberto Diaz