El Escorpión
Jueves 29 de enero de 2026
EDUCACIÓN NACIONAL
Ahora que se revuelven las aguas de la educación nacional, los proponentes de los cambios educativos deben hacer su mejor esfuerzos para incluir en ellos que todo el trabajo escolar se haga dentro de la jornada de clases. Nada de tareas en casa. El uso del tiempo ha cambiado y en la era actual la información entra más por la imagen y los tutoriales que en los textos. Hay que pasar del tablero de tiza y marcador a la pantalla digital de gran formato en el aula y a los dispositivos electrónicos como el teléfono celular, las tablets o las computadoras portátiles. La enseñanza debe apoyarse fuertemente en la tecnología, porque el mundo de hoy y del futuro así lo exigen. El educador pasará a ser un facilitador y un creador de contenidos como metodología para impartir sus lecciones; y las escuelas dejarán de ser un edificio de aulas con tablero, pupitre y sillas, para convertirse en centros de aprendizaje más parecidas a un laboratorio o museo interactivo. Tenemos un gran reto por delante y, para afrontarlo, hará falta algo más que las tradicionales mesas de trabajo entre gremios docentes y autoridades educativas.
TELARAÑA
El intrincado sistema de lavado de dinero utilizado por Odebretch parece que tuvo buenos alumnos en Panamá. Dinero por millones que pasaban de una a otra cuenta y hasta compra de helicópteros, que también pasaron de una mano a otra, es lo que aflora en la audiencia del Caso Odebretch. Una telaraña tejida por criminales de cuello blanco que no tienen parangón con ninguna otra conocida en Panamá hasta ahora. Y no solo aflora esta cruda realidad, sino que expone ante el gran público los trucos, argucias y habilidades de ciertos abogados, para tratar de sacar ilesos a sus clientes del embrollo en el que están metidos. El asunto apesta más que los tanques del saneamiento de la bahía.
HORARIO AMPLIADO
La extensión del horario de atención en algunos centros de salud y la integración de los servicios médicos entre las instalaciones del MINSA y la Caja de Seguro Social (CSS) son un avance para el sector salud del país. Aunque tenga sus defectos y provoque cierta aprehensión por la supuesta carga financiera para la CSS, integrar dichos servicios es una necesidad impostergable. Si se crea una estructura sólida, con reglas claras y supervisión eficiente del intercambio de servicios, el asunto traerá más bien que mal. No es justo que sigamos operando un sistema de salud, especialmente en la atención hospitalaria, que no llena las expectativas de la población y brinda un servicio a medias. Ojalá y no prevalezcan las mezquindades y el sectarismo propios de quienes se han opuesto por años a la integración de los servicios de salud públicos.
EDAD DE PIEDRA
Los Correos Nacionales es una entidad que agoniza y parece extinguirse cada año que pasa. Sus instalaciones dan pena y sus servicios lástima. Ni siquiera llegan al rango de Cenicienta entre entidades del estado. Hay que modernizarlos de manera urgente y ponerlos a tono con el mundo de hoy. Aunque ya poco se envían y reciben cartas o telegramas, sus otras funciones sí son rescatables y pueden transformarse en algo más de lo que son en la actualidad. Las encomiendas, el almacenaje, la logística, el servicio de entrega de paquetes y la apertura de infoplazas o salas tipo café internet aún tienen demanda y los Correos Nacionales pueden satisfacerla. Solo se necesita un poco de voluntad y el deseo profundo de querer hacer el cambio, lo demás vendrá por añadidura.