Por Jorge Zúñiga Sánchez
La política nacional está paralizada. El Presidente Mulino no quiere partidos que lo adversen ni grupos que le apoyen. Hay algo de sensatez en esa decisión, simplemente porque esos grupos no tienen nada que darle.
Todos están a su disposición, aunque de vez en cuando se salgan del redil dando pataletas electoreras, en los medios o en la Asamblea Nacional.
Por razones diversas, el proyecto político electoral que MARTIN le propone al país, no se agora con el partido. Ese es apenas el acto inicial del recorrido hasta la Presidencia en 2029.
La ciudadanía anda a la deriva. Los empresarios y los trabajadores están expectantes, sin saber que esperar. Y si hablamos de las bases de los partidos, esas solo importan a sus dirigentes para las elecciones.
El partido que MARTÍN nos invita a formar, tiene que mirar más allá de las elecciones. Lo deberemos convertir en un mecanismo de acción política, para edificar al país. En los barrios, costas, campos y serranías, nos aguardan miles de jóvenes, hombres y mujeres para inscribirse. Luego viene la labor de organizarles, porque así como aumentan las simpatías hacia MARTÍN, en la misma proporción surgirán los obstáculos que enfrentaremos.
Una etapa de esperanzas aparece en el horizonte. Es el inicio del rescate de la decencia sobre la corrupción, de la capacidad sobre la improvización; del patriotismo sobre el entreguismo.
El nuevo partido U.N.E (UNIDOS PARA LA NUEVA ERA) dará vida al pensamiento y visión patriótica y nacionalista de OMAR TORRIJOS, el que ahora en las manos de su hijo MARTÍN TORRIJOS, tendrá una proyección nacional, en beneficio de las nuevas generaciones.
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Panamá, 30 de mayo de 2026
El autor Jorge Zúñiga Sánchez ( Pocho) es abogado, profesor, escritor y analista político.