Por Redacción / Al Día Panamá
Ciudad de Panama, 25 de abril 2026 (AP).- Con el cierre casi total del estrecho de Ormuz desde hace cerca de dos meses, se genera un cambio drástico en los flujos comerciales, lo que beneficia al canal de Panamá, que ha visto sus ganancias multiplicarse. El continente asiático es el más afectado por la crisis y busca nuevas rutas y proveedores de combustibles.
Cuatro millones de dólares. Es lo que algunas empresas han pagado para que sus barcos puedan cruzar el canal de Panamá, como informó la Autoridad del Canal de Panamá.
Alrededor del 6% del comercio mundial pasa por el Canal de Panamá. Normalmente, las empresas reservan para poder pasar por ahí y pagan un precio fijo según su tipo de embarcación de entre 300.000 y 400.000 dólares. Sin embargo, las que no tienen reserva pueden pasar participando en una subasta de cupos.
Con el cierre casi total de estrecho de Ormuz, muchos países y empresas empezaron a comprar en otros países -la mayoría Estados Unidos, pero también Guyana o Brasil- para evitar el paso por Medio Oriente. Además muchos buques vieron su ruta cambiar de camino para llegar a zonas que necesitaban combustible de manera más urgente.
“Con todos los bombardeos, los misiles, los drones (...) las empresas dicen que es más seguro y más barato cruzar por el canal de Panamá”, explicó Rodrigo Noriega, abogado y analista en la Ciudad de Panamá, interrogado por la agencia AP.
En consecuencia, las filas se alargan para pasar por el canal de Panamá y las subastas se dispararon debido a la alta demanda.
Desde el inicio de la crisis, las empresas que no tienen cupo y necesitan pasar rápidamente han elevado drásticamente las subastas. Según Ricaurte Vásquez, administrador del canal, una empresa -cuyo nombre no comunicó- pagó cuatro millones de dólares, ya que su buque de combustible tuvo que cambiar de destino.
“Era un barco que llevaba combustible a Europa, y lo redirigieron a Singapur, y necesitaba llegar allí porque Singapur se está quedando sin combustible”, dijo Vásquez.
En otros casos, petroleras pagaron más de tres millones de dólares, además de la tarifa de cruce, para poder acelerar su paso y aprovechar el alza de los precios del combustible.
Según Vásquez, este fenómeno se debe a que las empresas cambian las rutas de último momento y tienen más prisa en pasar. Los precios dependen de la urgencia del barco y son las empresas las que deciden cuánto están dispuestas a pagar para pasar rápido.
Irán ha cerrado de facto el estrecho, poniendo minas en el mar y atacando a los buques que intentan pasar por ahí. Solo algunos buques de países específicos están autorizados a pasar y deben transitar por una ruta especifica. Teherán también empezó a cobrar a varios navíos por su paso, lo que le genera millones de dólares de ganancias.
Sin embargo, ante el cierre del estrecho, Donald Trump decidió imponer su propio bloqueo a los puertos iraníes, aumentando aún más la tensión en el estrecho de Ormuz.
Si bien la comunidad internacional ha pedido numerosas veces el paso libre por el estrecho, el punto sigue en gran medida bloqueado, lo que ha generado escasez de combustibles en varios países, especialmente asiáticos, y una subida en los precios del gas, petróleo y fertilizantes, entre otros. ###
*Con AP y medios locales