Cuando los extremos gobiernan, los derechos retroceden
Opinión 393 vistas

Cuando los extremos gobiernan, los derechos retroceden

Por Richar Moreno

La política deja de ser una herramienta de convivencia cuando se convierte en una cruzada ideologica. Y eso ocurre tanto con la izquierda radical como con la derecha radical.

Ambas se presentan como soluciónes definitivas pero terminan pereciondose demasiado: una quiere someterlo todo al estado; la otra al mercado, al caudillo o al discurso del "orden". En ambos casos, la democracia estorba, los derechos incomodan y la ciudadanía terminan pagando los platos rotos.

La izquierda radical suele envolver su proyecto en promesa de justicia, igualdad y liberación popular.
Pero cuando concentra su poder, el resultado muchas veces no es la emancipación del pueblo, sino su subordinación. El estado acapara instituciones, neutraliza la crítica, controlan sindicatos, persigue a la disidencia y convierte al líder en una figura intocable. Fidel Castro en Cuba y Hugo Chávez en Venezuela,  son ejemplos claros de cómo una causa social puede degenerar en autoritarismo, dependencia política y ruina institucional.

La derecha radical, por su parte no destruye con discursos revolucionarios, sino con el lenguaje de la seguridad, la patria, la inversión y la eficiencia.
Bajo ese ropaje, puede justificar el recorte de los derechos laborales, el debilitamiento del seguro social, el desprecio de los sindicatos, la criminalizacion de la protesta y la concentración del poder en mano de un lider que se cree por encima de las instituciones.

Trump convirtió la polarización en método de gobierno y el desprecio por las normas en espectáculo. Y que decir de Mulino ha sido señalado por su tono confrontativo frente a Sindicatos, y protestas sociales, especialmente en medio de las tensiones por lo de la Caja del Seguro Social y su rechazo al dialogar con sectores movilizados.

La lección es incomoda, pero necesaria: los extremos no llegan para corregir abusos, sino para reemplazarlos por otros. Cambian las banderas, cambian los discursos, cambian los enemigos pero el resultado suele ser el mismo: menos libertad, menos justicia y más poder para unos pocos.

- - -  - - - - - - - - -  - - - -

*Richard Moreno es periodista, analista polítical y miembro activo del Sindicato de Periodista de Panamá.