Opinión
15 de enero de 2026
aldiapanama
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El Escorpión
Viernes 16 de enero de 2026
LÍNEA DE POBREZA
Panamá no cuenta con una definición exacta para establecer la línea de pobreza y dirigir los programas de inversión del estado hacia el progreso y el desarrollo de los sectores que se ubican bajo ella. No estamos diciendo que no se reconozca la pobreza o no se haga nada con respecto a ella, sino que hace falta una definición clara del concepto desde la concepción política del estado panameño. Lo usual es hacerlo según los manuales o el librito común universal, como el cálculo con base en las variaciones de precio del Índice de Precios pagados por el Consumidor. Sabemos que la pobreza puede clasificarse en pobreza relativa, absoluta, estructural y coyuntural y las explicaciones se las dejamos a los expertos. Panamá, en nuestra opinión, y tiene una línea de pobreza reconocida, aunque sea de manera subconsciente, y sobre ella debe elaborar los planes y programas estatales para atenderla: nos referimos a la exención del pago del impuesto sobre la renta para quienes tengan ingresos menores a los 11,000 dólares anuales. Allí debe enfocarse la atención y, quizá, la solución para reducir los niveles de pobreza con aquellos que, dentro de ese nivel de ingresos, tengan mejor grado de educación y la posibilidad de ser emprendedores o convertirse en mano de obra calificada con la experticia suficiente para impulsar la economía en el sector de los servicios financieros, el comercio internacional, la logística y la tecnología que nos impone el cambiante mundo de hoy.
HIGIENE PÚBLICA
Probablemente uno de los puntos débiles de la gestión general de salud en Panamá. No solo el problema de la basura que se acumula por las calles en diversos sitios de la capital y el resto de las ciudades y pueblos, sino en otros aspectos como aguas estancadas, herbazales, quema de materiales tóxicos, suciedad que se acumula edificios, plazas y vías publicas, además de vectores y plagas de distinta clase. Al menos, en la capital, Colón y San Miguelito, donde reside casi la mitad de la población del país, es preciso organizar un plan de higiene pública entre las autoridades de esos municipios y el ministerio de salud. Esas ciudades, si es que se les puede llamar así a todas, tienen en la suciedad su carta de presentación y necesitan desarrollar un sistema permanente de higiene pública acorde con nuestro clima tropical en donde los efectos de la lluvia, el sol y el polvo deben ser controlados constantemente. Ojalá sus alcaldes tomen nota pronto de esta realidad y, si no se lo creen, solo revisen las estadísticas del dengue que aún mantienen, las enfermedades pulmonares y la cantidad de ratas, cucarachas y mosquitos con la que lidian sus pobladores cada día.
A OTRA COSA
Muy halagadora la llegada de algunos cruceros a Bocas del Toro, lo que potencia al sitio como destino turístico internacional. En una región golpeada por el desempleo y la caída de la actividad económica a causa de las prolongadas huelgas y bloqueos de carretera de los últimos años, que llevaron al cierre de operaciones de la empresa bananera que generaba miles de empleos, la reactivación del turismo es un punto fundamental para impulsar su economía. Ahora queda pendiente mejorar la infraestructura de la Isla Colón y sus alrededores para adecuarlas al manejo de los visitantes y turistas, promover mayor inversión turística y que, también, sus habitantes y líderes sociales entiendan que con huelgas y bloqueos de carretera sin sentido, lo único que logran es fomentar la pobreza y el atraso para ellos y su provincia.
AUMENTO DE APRESADOS
El Paquistaní 34.2 informó, en su reciente aparición de los jueves y antes de irse a Paraguay y viajar a Suiza, que aumentó el número de personas arrestadas por la policía y el tonelaje de drogas incautadas. Sin duda una noticia que, en teoría, debe alegrarnos; sin embargo, el asunto hay que pensarlo muy bien y reflexionar sobre ella: O la policía ha mejorado su trabajo, o la delincuencia se ha incrementado. En el primer caso sí valdría la pena alegrarse; en el caso de la segunda, el asunto es para preocuparse. Ya se una u otra posibilidad, hay que pisar el acelerador y continuar trabajando fuerte en la represión de los delitos y garantizarnos a los panameños un país seguro y libre de las mafias de las drogas que tanta violencia y muerte traen consigo.
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