El Escorpión
El Escorpión 123 vistas

El Escorpión

Miércoles 30 de septiembre de 2026
 
CASO BDA
 
El Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) parece que desaparecerá tal como lo conocemos. Fue una idea genial en sus inicios, pero tantos años de desgreño y su uso como instrumento político para influir en el sector agrícola y ganadero lo han llevado a una situación de despropósito. Su cartera, según se prevé, pasará al Banco Nacional de Panamá, pero, antes, hay que limpiarla y su balance podría costarle  al Estado unos 400 millones de dólares, según el gerente general del Banco Nacional. Y eso que dicha cifra es una estimación preliminar, porque de los casi 150 millones en préstamos que tiene el BDA en su cartera, entre 60 a 70 millones son cuentas por cobrar dudosas, una mora hasta agosto de 6.9 millones y otros 84.2 millones de dólares que ya pasaron a cobro coactivo. La cosa está fea, dijo Matea.
 
VIENEN MÁS
 
Hay una vieja canción que dice en el coro que en la familia ya eran catorce y esperan más. Algo semejante ocurre con la familia partidista panameña: además de los nueve partidos ya existentes hay, al menos, once colectivos que buscan constituirse en nuevos partidos políticos. Unos con registros avanzados y otros en la fase inicial. La existencia de tanto partido político, vigente o en formación, nos lleva a pensar dos cosas: que al panameño le gusta mucho la política, o el subsidio electoral resulta atractivo para algunos que tienen otras intenciones más allá de querer transformar la política y cambiar la suerte del país. Si todos llegan a lograr inscribirse, eso ninguno puede aseverarlo, pero de que hemos de tener unas próximas elecciones con más de 10 partidos no nos queda duda ninguna. 
 
QUERÍAN METER CUJÍ 
 
Verdaderamente que las malas mañas de algunos diputados no se curan ni con la medicina ancestral de los médicos chinos. En el informe del primer debate del proyecto de reformas electorales trataron de meter su cují y lo pasaron al pleno con todo y pecado original. No tenía las firmas completas de los miembros de la Comisión de Gobierno de la Asamblea, presidida por el hijo de Robin y su carnal el amigo fiel del Asilado en Colombia, quien ostenta el cargo de secretario de dicha instancia.Pero los pillaron en el intento y los afectados, casi todos de la oposición, levantaron la voz de alarma. La comisión, por cierto, reportó 27 modificaciones, 14 eliminaciones y la adición de cinco artículos al proyecto de reformas electorales, algunas de ellas muy convenientes para los planes politiqueros de los susodichos diputados mañosos.
 
CEPANIM
 
Pipo Champán llegó a la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional con la intención de sustentar las vistas presupuestarias del ministerio a su cargo, pero los proponentes del proyecto de ley que busca permitir el uso de los CEPANIM al 100% de su valor aprovecharon para cuestionarlo, sobre todo cuando dijo que el no tenía reparos en que eso fuera así, pero la ley no es garantía de que en el mercado local se aceptarán por la totalidad de su valor nominal y que se estarían creando ciertas expectativas entre los beneficiarios a sabiendas de ello. Al instante ardió Troya y le cayeron en pandilla. Los impulsores de la propuesta sostienen que estas medidas permitirían dar mayor liquidez a los tenedores de los certificados y contribuir a dinamizar el consumo y la actividad económica local, pero es muy difícil que alguien compre huevos para vender huevos. Lo más probable, si la ley lo señala, es que los contribuyentes que acepten los certificados podrían utilizarlos como instrumento compensatorio, liberatorio o como crédito fiscal frente al Estado, pero la experiencia indica que siempre habrá un porcentaje que cobrar, lo que supone que el CEPANIM difícilmente sea cambiado en efectivo al 100% de su valor por parte de los beneficiarios. Cuento es lo que no se quiere.

Comentarios (0)

Deja tu comentario