El Escorpión
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El Escorpión

Viernes 9 de octubre de 2026
 
QUINTA PATA
 
Los cuestionamientos de algunos diputados al régimen de la Ciudad del Saber denota la falta de visión de cara a tener un país volcado a apuntalar su desarrollo atrayendo empresas y organizaciones de primer mundo, creando el ambiente propicio para radicarse entre nosotros. Perderse en críticas tontas de si el uso de las instalaciones de la Ciudad del Saber deben ser de uso gratuito para las entidades de estado -como SENACYT- es el epítome de una mente obtusa y el sumo elogio a la mediocridad. Si bien es cierto que el área revertida de Clayton, donde se sitúa la Ciudad del Saber, es propiedad del estado dada en concesión a ella, no lo es menos el hecho que dista mucho de lo que se recibió en diciembre de 1999 y que en ella sea han hecho inversiones cuantiosas que muy poco le han costado al erario público. En vez de estar perdiéndose en esas nimiedades, deberían gastar la energía de sus neuronas en tratar de cuantificar cuánto beneficio o no le ha traído la Ciudad del Saber a Panamá y cuánto le hubiera costado al estado panameño si hubiera tenido que sufragar, plenamente, toda la operación de la Ciudad del Saber. Gente así, como este tipo de diputado, es la enemiga del progreso del país.
 
JARABE ASESINO
 
Un nuevo aniversario del descubrimiento del envenenamiento con el dietilenglicol que se mezcló en un jarabe para la tos fabricado en los laboratorios del Seguro Social sigue dejando interrogantes sin resolver. Una de ellas es el porqué el jarabe no fue enviado al Laboratorio Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá -hoy instituto- donde, por obligación, había que enviarlo para su certificación científica. ¿Quién dio la orden de no enviarlo y por qué? Esta es una pieza suelta y que continúa siendo parte de las heridas que aún quedan abiertas en este desafortunado caso que dejó miles de víctimas entre quienes ingirieron dicho jarabe, muchas de ellas dejadas al margen de las decisiones finales de este caso.
 
COMPLICIDAD
 
Al quedar expuesta la bellaquería de una empresa promotora ligada al ex ministro Pepe Suárez, condenado por delitos contra la administración pública, en la modalidad de peculado, la Defensoría del Pueblo ha quedad embarrada en una de sus andanzas: el robo de luz y agua a los propietarios de las unidades de un edificio de apartamentos que su empresa les vendió. El ex ministro delincuente por robarle al estado, suscribió un contrato con la Defensoría del Pueblo en la le arrendaba un local con el servicio de agua incluido, pero resultó que el agua también era robada y, por un tiempo, la electricidad que alimentaba el sistema del aire acondicionado. Aunque la actual defensora ha intentado tomar distancia del hecho y se ha reunido con los condómines, lo cierto es que puede convertirse en cómplice de quien robo luz y agua ajena, si no saca a la Defensoría del lugar invocando los principios éticos que deben inspirar a la Defensoría del Pueblo y adornar a quien ostenta el cargo. No basta con decir que el hecho delictivo ocurrió fuera de su administración, porque el contrato con una empresa regida por un delincuente que se niega a renunciar al delito la involucra indirectamente. Dime con quién andas y te diré quién eres.
 
UN DÍA SINGULAR
 
Y llegó el Día del Huevo. Hoy, de seguro, las bromas se multiplicarán jornadas con el ingenio singular del panameño. Chanza aparte, el día pretende promover las propiedades del huevo como alimento y como fuente de nutrición barata y accesible para muchas personas que no tienen la capacidad económica para alimentarse debidamente por causa de esa limitación. Y como este día era utilizado para negarse a hacer algo o a pagar deudas, antes de que fuera declarado formalmente, hoy les toca pagar a muchos aquello que dijeron que pagarían o harían el Día del Huevo.

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