La reunión se celebra en un momento crucial. Si las tendencias actuales continúan, para 2050 un área de 16 millones de kilómetros cuadrados, casi del tamaño de Sudamérica, estará en proceso de degradación, mientras la demanda mundial de alimentos, agua y energía siguen aumentando.
Hoy ya dos tercios del planeta se han vuelto permanentemente más secos debido al deterioro del suelo en las últimas tres décadas, y en los últimos dos años, se han producido las sequías más extendidas y dañinas de la historia del planeta. En Panamá, la sequía incluso impactó el tráfico a través del Canal, lo que afectó significativamente al comercio mundial.
La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, afirmó: “La resiliencia de nuestras comunidades, economías y ecosistemas depende de la salud de la tierra. Sin embargo, seguimos degradando cada año una superficie del tamaño de Egipto, erosionando la capacidad de la tierra para producir alimentos, almacenar agua, sustentar la biodiversidad y proteger a las personas de las sequías, las inundaciones y las tormentas de arena y polvo. Invertir en la gestión sostenible de la tierra, la restauración de la tierra y las soluciones basadas en la naturaleza no solo es una necesidad medioambiental, sino también un imperativo para el desarrollo y una inversión estratégica en la estabilidad, la prosperidad y la paz”.
“La CRIC23 es un momento clave para evaluar nuestros progresos colectivos, reforzar el puente entre Riad y Ulán Bator y reconocer la resiliencia de la tierra y la sequía como el hilo conductor que une las Convenciones de Río. Juntos, podemos acelerar el cambio hacia un futuro más resiliente, con mayor seguridad alimentaria y más positivo para la naturaleza”.
Panamá lanza Pacto con la Naturaleza ante la ONU
Sala de Redacción / Al Día Panamá
Ciudad de Panamá, 2 de diciembre de 2025. ( ADP News).- La pérdida mundial de tierras fértiles y el aumento de las sequías es el tema central de la 23.ª sesión del Comité de Examen de la Aplicación de la Convención (CRIC23), que reune esta semana en Panamá a los 197 Países Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD).
La reunión se celebra en un momento crucial. Si las tendencias actuales continúan, para 2050 un área de 16 millones de kilómetros cuadrados, casi del tamaño de Sudamérica, estará en proceso de degradación, mientras la demanda mundial de alimentos, agua y energía siguen aumentando.
Hoy ya dos tercios del planeta se han vuelto permanentemente más secos debido al deterioro del suelo en las últimas tres décadas, y en los últimos dos años, se han producido las sequías más extendidas y dañinas de la historia del planeta. En Panamá, la sequía incluso impactó el tráfico a través del Canal, lo que afectó significativamente al comercio mundial.
La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, afirmó: “La resiliencia de nuestras comunidades, economías y ecosistemas depende de la salud de la tierra. Sin embargo, seguimos degradando cada año una superficie del tamaño de Egipto, erosionando la capacidad de la tierra para producir alimentos, almacenar agua, sustentar la biodiversidad y proteger a las personas de las sequías, las inundaciones y las tormentas de arena y polvo. Invertir en la gestión sostenible de la tierra, la restauración de la tierra y las soluciones basadas en la naturaleza no solo es una necesidad medioambiental, sino también un imperativo para el desarrollo y una inversión estratégica en la estabilidad, la prosperidad y la paz”.
“La CRIC23 es un momento clave para evaluar nuestros progresos colectivos, reforzar el puente entre Riad y Ulán Bator y reconocer la resiliencia de la tierra y la sequía como el hilo conductor que une las Convenciones de Río. Juntos, podemos acelerar el cambio hacia un futuro más resiliente, con mayor seguridad alimentaria y más positivo para la naturaleza”.
La reunión se celebra en un momento crucial. Si las tendencias actuales continúan, para 2050 un área de 16 millones de kilómetros cuadrados, casi del tamaño de Sudamérica, estará en proceso de degradación, mientras la demanda mundial de alimentos, agua y energía siguen aumentando.
Hoy ya dos tercios del planeta se han vuelto permanentemente más secos debido al deterioro del suelo en las últimas tres décadas, y en los últimos dos años, se han producido las sequías más extendidas y dañinas de la historia del planeta. En Panamá, la sequía incluso impactó el tráfico a través del Canal, lo que afectó significativamente al comercio mundial.
La secretaria ejecutiva de la CNULD, Yasmine Fouad, afirmó: “La resiliencia de nuestras comunidades, economías y ecosistemas depende de la salud de la tierra. Sin embargo, seguimos degradando cada año una superficie del tamaño de Egipto, erosionando la capacidad de la tierra para producir alimentos, almacenar agua, sustentar la biodiversidad y proteger a las personas de las sequías, las inundaciones y las tormentas de arena y polvo. Invertir en la gestión sostenible de la tierra, la restauración de la tierra y las soluciones basadas en la naturaleza no solo es una necesidad medioambiental, sino también un imperativo para el desarrollo y una inversión estratégica en la estabilidad, la prosperidad y la paz”.
“La CRIC23 es un momento clave para evaluar nuestros progresos colectivos, reforzar el puente entre Riad y Ulán Bator y reconocer la resiliencia de la tierra y la sequía como el hilo conductor que une las Convenciones de Río. Juntos, podemos acelerar el cambio hacia un futuro más resiliente, con mayor seguridad alimentaria y más positivo para la naturaleza”.