El Escorpión
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El Escorpión

Lunes 3 de agosto de 2026

 

PRIMAS IGUALES

Con el fallo de la Corte Suprema con respecto al pago de la prima de antigüedad para todos los servidores públicos, sin distinción de cargo, nombramiento o salario, se le pone la guinda al pastel que horneó el gobierno de la locura encabezado por el goofy asilado en Colombia, a quien le siguieron Pacha y el Mecha Corta I enmendando la ley original del Innombrable. El pronunciamiento de la Corte es rico en argumentos y sustentos legales del derecho laboral y la igualdad consagrada en la Constitución, cosa que es preferible dejarla a los expertos para su análisis jurídico. En cuanto al común de la gente, la realidad del fallo es que ahora podrían cobrar la prima de antigüedad funcionarios nombrados por unos pocos años con salarios jugosos, los diputados, alcaldes, representantes de corregimiento y hasta los mismos magistrados y el presidente de la república. Ojalá el mismo criterio de igualdad se imponga para hacer justicia con el pago discriminatorio de las partidas del décimotercer mes a los funcionarios, que está limitado a ser calculado sobre un salario máximo de 400 balboas mensuales, muy por debajo del salario mínimo vigente en la actualidad.

SIGUE EL CIRCO

Vuelve la trivialidad y lo superfluo a aflorar en el seno legislativo. Iluminado por quién sabe qué estrella, un diputado propone declarar como patrimonio cultural inmaterial al reggae. Parece que a algunos de los padres putativos de la patria no se les ocurre otra cosa que salirse con este tipo de propuestas. Al ritmo que vamos no es de extrañar que pronto tengamos el día de la ciruela traqueadora, el de la babucha con la mota en la punta o declarar como vestimenta nacional urbana al pantalón cagao con el respectivo embadurnado de talco en el cuello y la nuca. Señores, hay cosas más importantes sobre las que legislar y elementos patrimoniales que proteger por ley, como por ejemplo: algunos edificios de la era zonian -que está desapareciendo como la Estación de Tren de Balboa-, o el estilo arquitectónico de Bella Vista; instrumentos autóctonos como el ravel, la bocona y el corocito; los dulces del campo panameño y el baile de cuadrillas, si es que quieren ponerse muy culturales. Incluso el tambo jazz de Víctor Boa y el calipso, verdadera herencia afropanameña, merecen más, como patrimonio inmaterial de la nación, que el reggae que abunda en todas partes. Si quieren congraciarse con el votante, para reelegirse, hay otros caminos más edificantes y significativos que la senda del reggae.

LIMPIEZA Y AMBIENTE

La Alcaldía ha anunciado un plan para limpiar el litoral y el cauce de los ríos y quebradas del distrito capital. Es un plan, dicen, de limpieza integral y de recuperación ambiental. Es una iniciativa plausible y necesaria que, como otras, se estrellará con la mala costumbre de una parte de la población capitalina de tirar la basura donde mejor se le ocurra. Basta con ver a diario como algunas personas no pueden sostener por un rato un pedazo de papel o el envoltorio de la burundanga que se come, hasta que encuentre un tinaco en donde depositarlos. Es como si les quemará en las manos. Por eso, dicho plan alcaldicio debe ir acompañado de una campaña de educación y actos de sanción a los cochinos, si quiere alcanzar el nivel de éxito. De nada servirá limpiar, si la basura sigue cayendo a la vía pública y al mar y los ríos. 

SAN MIGUELITO

Nacido administrativamente como Distrito Especial y luego como distrito formal, San Miguelito se ha desarrollado como se originó: de manera silvestre. Los intentos de dotarlo de infraestructuras públicas, al menos en su casco antiguo, resultan vanos  y, en ocasiones, imposibles por el costo que implica. Sus zonas urbanizadas, más por iniciativas privadas, resultan más agradables, pero, urbanísticamente, complicadas las más antiguas por la ausencia de un entorno urbano más planificado. Es un municipio cercado por todas partes por el distrito de Panamá, lo que no le permite crecer y hace muy escasos sus ejidos, si es que que aún les quedan. Por eso es necesaria un redefinición de sus límites, para llevar adelante un ordenamiento territorial y una planificación urbana acorde con el desarrollo de una ciudad o municipio en toda la regla. Podría, por ejemplo, tomar como límite la carretera Transístmica y desafectar lo que le queda al oeste, como Los Andes 2, la 9 de Enero y El Bosque, y traspasarlos al distrito de Panamá, dándole a San Miguelito Alcaldedíaz y el área de Panamá Norte. Por supuesto que se necesita de un estudio socioeconómico exhaustivo para tomar esa decisión, que de seguro entrará en colisión con ciertos intereses políticos, pero lo importante es atender el problema y la necesidad, porque no hacer nada no es una opción válida. 

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