Viernes 7 de agosto de 2026
VOY POR FUERA
Tremenda cara de felicidad la que tenía el Paquistaní 34.2 cuando se puso al volante del nuevo bus eléctrico 982 que cubre la ruta del Casco Antiguo. Estaba tan feliz que ni escuchó la voz de parada de los ministros que llevaba de pasajeros. Al menos así parecía en la fotografía que le fue enviada a los medios por parte de sus asistentes de relaciones públicas. De la misma manera esperamos que los usuarios del servicio de Mi Bus que viajan al Casco muestren esa cara de felicidad al abordar las nuevas unidades de marcha eléctrica que pronto entrarán en uso, lo que le pondrá un tono diferente al transporte en esa ruta. Pendiente queda solucionar los temas de la escasez de aparcamientos y el plan del Casco Peatonal, que siguen tan silenciosos como la marcha de los nuevos buses eléctricos.
SIN AMBIENTE
A pocos días de conmemorarse el 507 aniversario de fundación de la Noble y Leal Ciudad de Panamá, la primera de tierra firme en el Pacífico, ni se nota que haya entusiasmo por ello. Y eso que los años del aniversario coinciden con el prefijo telefónico del país. El ambiente está muerto y no se nota ninguna señal de vida al respecto. La ciudad, por su historia y tradición, merece una celebración anual que despierte el interés de locales y foráneos. Pero nada de los jolgorios que suelen organizar y que más aportan bullicio que cultura. La fecha del 15 de agosto debe destacar lo mejor de la ciudad, en un verdadero festival que involucre las artes, la gastronomía, sus sitios de interés abiertos de manera gratuita o a precios simbólicos, el deporte y, sobre todo, el mar que ha sido, durante medio milenio, la principal razón de ser de nuestra urbe. Alcaldes vienen y van, pero a ninguno se le ocurre un plan. De Pedrarias y Fernández de Córdoba parece que no hemos pasado.
EMPOZAMIENTOS
Con las lluvias que caen, la Avenida Central muestra charcos perennes que impiden el paso libre a los transeúntes. Un breve recorrido pone en evidencia la existencia de tragantes tapados y la falta de otros en lugares estratégicos. La causa no parece ser solo la basura que obstruye los desagües, sino la inclinación para que el agua corra correctamente y la capacidad para evacuarla con rapidez. Todo eso provoca que el agua de lluvia se empoce por varios días en algunas zonas, amenazando la sanidad pública a causa del crecimiento rápido de hongos, algas y criaderos de mosquitos. Hay que prestarle atención al problema, antes que crezca y se agrave.
LA MISMA JERINGA
Hasta el lunes tendremos que esperar para saber si el nuevo reglamento interno de la Asamblea, que de nuevo tiene poco, es aprobado por el pleno legislativo. Pocas esperanzas hay de que sea rechazado, porque ya una parte de los padres putativos de la patria conformaron una aparente mayoría e impondrán las sinvergüenzuras que colaron dentro del texto; entre ellas la resurrección de las partidas circuitales, pero con otro nombre: la gestión y fiscalización de proyectos sociales y de infraestructura local. Por más que los justifiquen, es la misma jeringa con distinto pitongo. Estas son las actitudes que mantienen al Órgano Legislativo en un nivel bajo de aprecio y respeto por parte de los ciudadanos. Y todo porque los viejos buitres todavía continúan prevaleciendo dentro de la institución. Bien dicen que aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
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