El Escorpión
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El Escorpión

Martes 18 de agosto de 2026

 

RÁPIDOS Y FURIOSOS

Contrario a lo que puede pensarse las multas por exceso de velocidad superan, y con mucho, a las infracciones por embriaguez comprobada, que ocupan el tercer lugar después de las luces defectuosas o inadecuadas. Y es que algunos se creen poseídos del espíritu de Hamilton o de Verstappen y conducen sus vehículos como alma que lleva el diablo. Definitivamente que nuestra cultura de tránsito es pobre, tanto en los conductores como en los peatones, y muchos son los que hacen aquello que le viene en gana por las vías del país. Hay que reflexionar muy seriamente sobre esta situación y pensar en reformar el método de imponer multas por velocidad, agregándole a la actual tasa básica de 50 dólares otros 10 dólares por cada kilómetro en exceso sobre la velocidad permitida, además de una sanción accesoria con trabajo comunitario. No perdemos nada con intentarlo, ya que el carrizo por el que soplan los borrachos no detecta otro tipo de sustancia ni el estado emocional de los infractores que se creen pilotos de la Fórmula Uno.

BARRIO CALIENTE

El exceso de ruido en algunas azoteas del Casco Antiguo continúa atormentando a sus residentes y áreas aledañas. No hay quien pare este asunto: ni Nando El Salubre ni el Mayer de la City, autoridades encargadas de salud y de la alcaldía. Limitar el horario de hacer escándalo no basta; hay que tomar otras medidas, porque, practicamente, nadie está encargado de ejercer el control y de inspeccionar cada noche el desempeño de los escandalosos. Debiera ser obligatorio para los bares y discotecas operar sus equipos de sonido en áreas cerradas y sus paredes cubiertas con materiales aislantes del ruido. No hay otra forma de asegurarse de que el estruendo de las bocinas deje de escucharse más allá del volumen que puede soportar el oído humano sin sufrir daño. Si cada negocio tiene su propio escándalo, como suele ocurrir en algunos sitios, su bulla y la del local vecino entran en competencia aumentando el volumen, porque uno interfiere con el otro, y se forma una especie de Torre de Babel en la que no se distingue una de otra canción. Pónganle alto al desorden, que la situación ya es desesperante.

APARCAMIENTOS PÚBLICOS 

Las áreas urbanas crecen y con ello la necesidad de construir estacionamientos públicos, especialmente en los municipios más poblados como los de Panamá, La Chorrera, David y Colón. A lo largo del tiempo poca importancia se la prestado a esta necesidad y, en los casos en que se han construido algunos, el método de darlos en concesión encarece la tarifa que se paga por su uso. Los municipios deben adoptar un plan de construcción de aparcamientos y cobrar una tarifa accesible por su uso, quizá con cobro fijo por varias horas o permitiendo su uso gratuito a cambio de un sistema de puntos por practicar el reciclaje auspiciado por las autoridades municipales, para reducir los desechos y la basura en las calles. Hay que mostrarse creativos frente a los retos del mundo de hoy, en vez de tratar de solucionar el problema de falta de estacionamientos públicos con mentalidad de negocio en contubernio con particulares a quienes solo les interesa el sonido de sus cajas registradoras. 

CHUMBULÚN 

Un osado individuo que se creyó Aquaman se lanzó al mar para observar de cerca a una ballena jorobada en el Golfo de Panamá. No sabemos si tenía idea de lo riesgoso de su osadía jorobando a la jorobada, o si pensaba que estaba participando de una escena de Free Willy o de Flipper. Lo que sí ha quedado en evidencia es su poca falta de juicio, no solo al lanzarse al agua a poca distancia del gran cetáceo, sino al hacerse filmar y subir el video a las redes sociales. Las autoridades de Mi Ambiente, ni cortas ni perezosas, decidieron ir tras la pista del temerario nadador con complejo de Jacques Custeau o del Investigador Submarino, para imponerle la sanción que le corresponda por molestar a las ballenas jorobadas. Ahora el jorobado será él. ¡Huye Pitín!

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