Martes 25 de agosto de 2026
PASE SIN PASE
Dicen que la impaciencia no resuelve los sufrimientos, pero algunos sufrimientos son producto de la impaciencia. Y así estaban los padres de familia que acudieron al llamado del IFARHU para retirar las tarjetas de cobro del PASE-U en la sede de Panamá Oeste. Largas filas y el descontento de los asistentes por la mala organización. Algunos dijeron que tuvieron que solicitar permisos en sus lugares de trabajo para acudir a la jornada y encontrarse con el sóngoro cosongo que se armó. Y no fue para menos, porque fueron convocadas unas 6,000 personas, cuando la capacidad de atención por parte del personal del IFARHU, aparentemente, era menor. Cosas de nuestro trópico político.
QUIEREN SU PLATA
Ex funcionarios de la ANATI se apersonaron a las oficinas de la institución por algo más que una consulta catastral. Resulta que les deben el pago de su prima de antigüedad y ya están hasta el cogote por la falta de respuestas de los altos funcionarios. Y no son los únicos, hay muchos otros de otras entidades que igual esperan por el pago de sus prestaciones. Hasta el momento los anateros reclaman con consignas y aplausos rabiosos, pero el paso del tiempo sin respuesta los irá calentando más y más y, si la calentura es por plata, nunca se van a enfriar. Y el creador de la idea de indemnizar a los funcionarios como si fueran empleados de la empresa privada gozando de su asilo dorado en medio de una vida de mar, ron y rumba por la tierra de Carlos Vives y Shakira.
NO METE UNA
Bernardo el de los auxilios pidió la acumulación de las dos carpetas de investigación que le tienen abiertas por el asunto de los auxilios económicos en el IFARHU, y ahora corre doble riesgo de condena y un mayor gasto en defensa legal. La juez a cargo le dijo no a su petición porque, entre otras cosas, los implicados en ambos procesos penales son distintos. Ahora el que necesita el auxilio es él y quienes lo metieron en el problema, también, porque ni la juramentación en el Parlacen han podido lograr unos, ni la curul en la asamblea nacional pudieron conservar otros. Y ahora ¿quién podrá defenderlo?
CAJITA FELIZ
Por uno de esos errores que parecen pero no son, algunas personas aparecían en la planilla de la Asamblea Nacional sin saberlo. Aparentemente, alguien cobraba los cheques que eran emitidos a su nombre y no trabajaban en la Asamblea. Una de las afectadas se percató cuando consultó su historial de pago de cuotas a través de la Caja Digital que, sin necesidad de inteligencia artificial, le reveló que era empleada del Órgano Legislativo de manera virtual, porque ella nunca ha trabajado en esa institución ni en sueños. Y se armó el tingo talango en el pleno con las consabidas acusaciones y puyas de por aquí y por allá, cosa que no le gustó para nada a la dama de las castañas que preside la Asamblea quien, como una fiera herida y vestida de animal print, agitó al aire unos cuantos papelitos que atestiguaban que el asunto se debe a un error de la Caja de Seguro Social. Sea así o no, de que la cajita feliz de la Asamblea le llevó felicidad al que cobró los cheques no queda duda alguna.
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