Opinión
18 de julio de 2025
aldiapanama
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El Escorpión
Viernes 18 de julio de 2025
FUETE SANITARIO
Muy contento estaba Nando el Salubre con su nuevo plan estratégico para eliminar las enfermedades transmisibles, con el que espera mejorar la salud de la población en ese aspecto. Pero llegó una diputada y le dio fuete en su visita a la asamblea nacional. Le echó en cara algunos supuestos casos de nepotismo, le dio plomo por la contratación de la empresa que se encargará de la limpieza de los hospitales, por el nombramiento de un director interino del Hospital Nicolás Solano y le pidió que renunciará si no podía con la múcura, pero antes que despidiera a sus asesores legales por aconsejarlo mal. El ministro aguantó la azotada, tomó nota y contestó todo lo que pudo responder. Bueno, ya comienzan los casos en los que se busca hacer, pero el sistema tiene tantas trabas que cuando se logran superar todas ya se termina el periodo para el cual fueron elegidos los gobernantes. Hay que revisar aquellas leyes que empantanan el funcionamiento de la administración pública, y en esto deben poner empeño no solo los ministros y directores de entidades, sino los propios diputados que son los encargados de crear, aprobar y fiscalizar las leyes para que funcionen bien y sirvan para el propósito que fueron creadas.
MAL HÁBITO
Uno de nuestros males como sociedad es el desaseo y la falta de higiene pública en muchos sitios de la ciudad. Incluso en crónicas de los siglos diecisiete y dieciocho se narran historias de la falta de aseo en la Noble y Leal Ciudad de Panamá, lo que es indicio de que los cochinos han formado parte de nuestra sociedad desde hace mucho tiempo. Esos que sin empacho alguno ensucian y tiran basura por doquier sin importarles un saco de comino con los demás, no merecen convivir con el resto de la comunidad. Y esta situación no es propia de las periferias de la urbe capitalina, porque hasta en la céntrica avenida Manuel Espinosa Batista algunos inconscientes y faltos de civismo amontonan desechos de cajas y envases que, aparentemente, formaron parte de su cotidiano quehacer de ganarse el pan vendiendo productos comestibles. Hay que ponerle cascabel a esos gatos y los alcaldes son los primeros llamados a sancionarlos. Con tanto cochino quizá hasta sus arcas municipales podrían quedar rebosantes con lo recogido por las multas que impondrían.
ROLLO SINDICAL
En los últimos años el destape de la corrupción dentro del movimiento sindical ha ido cobrando fuerza. Dirigentes sindicales encausados por diversos delitos relacionados con prácticas corruptas están pendientes de cumplir cárcel unos y sentarse en el banquillo de los acusados otros. Con el reciente informe del mal manejo de dinero proveniente del Fondo de Capacitación Gremial para pagar alquileres y gastos de servicios básicos por millones de dólares, esas malas prácticas quedan al desnudo y, desafortunadamente, en momentos en que la imagen de algunos dirigentes obreros está en un punto bajo de aceptación. Todos esos dirigentes deben hacer un mea culpa y dar un paso al costado para que sus organizaciones recuperen la confianza pública, porque los sindicatos tienen una noble función en la sociedad y no es justo que sean vistos como una cueva de delincuentes y alborotadores, por causa de aquellos que se han alejado de los principios y postulados que justamente deben regir al movimiento sindical.
¿INTERÉS REAL O TAQUILLA?
Ya empiezan a salir a flote algunas propuestas para reformar o derogar la Ley 462 que hace poco aprobara la asamblea para normar el régimen de seguridad social del país. Dentro de este frenesí por cambiar la Ley 462 pueden notarse algunos visos de improvisación y manifiestas intenciones por ganar simpatías y adeptos políticos que por querer buscar una solución al problema de las pensiones y el pago de estas por parte de la Caja de Seguro Social. El problema presente y futuro de las pensiones reclama más que emotividad, empatía o ganas de llevarse la gloria como salvadores del sistema. Requiere estudio, sustentación de las propuestas, viabilidad para su ejecución, consulta, consenso, valoración de la situación demográfica y el análisis de las posibles medidas paramétricas a aplicar. No es cuestión de levantar una hoja de papel y arengar o improvisar discursos en el pleno legislativo, para levantar falsas expectativas y buscar taquilla. Todo intento que no sea serio y que cumpla con los requisitos básicos antes mencionados será vano y solo servirá para avivar un fuego que podría consumir ciertas esperanzas que el pueblo abriga con respecto al tema de las pensiones y jubilaciones por vejez.
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