El Escorpión
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El Escorpión

Miércoles 1 de octubre de 2025
DEMONIOS AMARILLOS En algunas zonas de la capital, particularmente en los alrededores de las estaciones del Metro, el caos vehicular tiene color  y es el amarillo. No es un tono especÍfico, porque el tono que originalmente les señaló la ley hace rato que se perdió en el tiempo. Así como el caos en el tránsito, también impera la anarquía en ese color amarillo que es de yema de huevo para unos, patito para otros y hasta dorado para algunos más. No hay Dios ni ley, porque son como demonios desatados que han salido del infierno. Son incapaces de respetar las normas de tránsito e imponen su voluntad ante la impotencia de la autoridad para frenarlos. Las calles, literalmente, son de los taxis y en ellas mandan, hacen y deshacen estacionándose donde quieren, cobrando la tarifa que les viene en ganas y desatendiendo cuanta señal tengan por delante. ¿Quién los pondrá en cintura? DOBLE DISCURSO Algunos padres putativos de la patria suelen quejarse de cuanta cosa tienen oportunidad, sobre todo de lo que les parece un gasto superfluo y lo comparan con la falta de presupuesto para esto o aquello. Lo que olvidan es que ellos disfrutan de algunas prebendas que igual resultan ser un gasto superfluo comparado con las necesidades de un pueblo que dicen defender. Por ejemplo, ¿cuánto le cuesta al erario exonerarle los impuestos a sus carros de lujo y hasta por tres veces en el quinquenio que ejercen como diputados? ¿Y, qué hay del servicio de celular gratuito, sus gastos de representación y las dietas por sesiones extraordinarias por su incapacidad para debatir algunos proyectos de ley dentro del periodo regular de sesiones? El que no tiene de tinga tiene de mandinga, Piensen en eso, señores, cada vez que vuelvan a hablar de gastos superfluos, porque de demagogia de diputados ya estamos hasta la coronilla y desde hace años. ¿Y LA TAPA? Vuelve a escena el robo de las tapas de las alcantarillas; un mal añejo que aparenta no tener solución. Si las roban hay, al menos, dos elementos importantes que tomar en consideración: el valor que tiene el metal incita a robarlas y alguien las compra para fundirlas, lo que crea un mercado para ellas. En vez de atacar el problema apuntando a la causa, la solución que han encontrado es meterle puntos de soldadura y creando otro lío. El Idaan debería probar fabricándolas de plástico y eliminando, así, lo que incentiva su robo. Además, no solo la entidad ahorraría dinero, sino que contribuiría a reducir los niveles de contaminación por plástico con su reciclaje. ¡Vivo Rutilio! VIVIENDAS DE SEGUNDA No sabemos si le hace justicia llamarlas de esta forma, pero la iniciativa de proponer un proyecto de ley para facilitar su adquisición por parte de personas que desean comprar casa por primera vez es vista con buenos ojos. Ante el déficit habitacional existente y el precio de las viviendas nuevas podría ser beneficioso para la población y el mercado inmobiliario. Todo estará en la forma en que se aborde el asunto y en mantener como prioridad el propósito de brindarle una solución a las personas, lo que se añada a eso es jugarse una carta que podría provocar un efecto contrario al deseado. Buena suerte con eso.

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