Opinión
7 de octubre de 2025
aldiapanama
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El Escorpión
Martes 7 de octubre de 2025
NUEVE DÉCADAS
La Universidad de Panamá cumple 90 años de fundada, pero ese aniversario tiene un significado para el país más allá del mero ámbito universitario. Cuando en 1935 el presidente Harmodio Arias Madrid tomó la decisión de fundarla, encargándole a Octavio Méndez Pereira organizarla y darle vida académica, la nación dio un salto importante en su camino hacia el progreso. Esa falta de cultura y de desarrollo que a menudo le endilgamos al panameño tiene que ver con la ausencia de una universidad. Desde la fundación de la Ciudad de Panamá en 1519 y con la excepción del periodo en que existió la Universidad Real y Pontificia de San Francisco Javier de 1749 a 1767, nuestro país vivió más de 400 años sin educación universitaria. Por eso, cuando dirijamos la mirada hacia la Universidad de Panamá, aun con sus fallas, pensemos en lo que ha significado su existencia para nuestra nación y su relación con nuestro desarrollo científico y cultural que apenas alcanza las nueve décadas.
FUERA DE LA JUGADA
De lo que sí tenemos en Panamá es el pequeño comercio y de eso está plagado nuestra historia. Muestra de ello es el gran número de personas que quieren tener un puesto de venta de fritangas y bebidas a lo largo de la ruta de los desfiles patrios. Pero no hay cama para tanta gente y surgen los quejosos porque han quedado fuera del juego. Y esto también es signo de la realidad del país y de uno de sus mayores dolores de cabeza: la deserción escolar. Decenas de miles que no alcanzarán a obtener un título universitario o técnico superior y tendrán que enfrentar la vida a través del micro negocio de subsistencia y, para los más espabilados, ir de feria en feria y de desfile en desfile luchando por un cupo para vender sus productos.
VOCACIÓN MARÍTIMA
Con costas en ambos mares y un territorio estrecho que facilita el paso de uno a otro océano, Panamá tiene en el mar su mayor recurso. Por tal razón, la capacidad portuaria de Panamá es un elemento importante para el desarrollo del país. No explotarlo a su máxima capacidad es un error. Frente al aumento del manejo mundial de la carga marítima, es imperativo mejorar las infraestructuras portuarias y las de transporte terrestres para hacernos más competitivos. Para ello es menester ubicar sitios en otros puntos del territorio nacional que nos permitan construir puertos y conectarlos por carreteras o ferrocarril y por vía aérea en los casos necesarios, Es un reto que conlleva tomar decisiones bien pensadas y en conjunto con el sector de servicios. Y para lograrlo harán falta voluntad y liderazgo.
REFUNDAR COLÓN
Nos referimos al Casco de Colón. Es un desastre y lo seguirá siendo si no tomamos decisiones políticas y urbanísticas importantes. Cambiar la ciudad de Colón implica ejecutar acciones de gentrificación planificada, aunque no guste. Y no se trata de sacar a la gente de su entorno sin más, sino crear nuevos asentamientos urbanos para la población de bajos recursos que debe trasladarse, con los servicios y espacios públicos como en la ciudad de Colón y desarrollar su actual casco con un perfil de clase media hacia arriba, porque son los que pueden pagar el precio por las remodelaciones de los edificios y los apartamentos que se construyan en ellos. Pero es poco probable que eso ocurra por el costo político que implica y Colón seguirá destruyéndose poco a poco hasta que no pueda más y el cambio sea obligante. ¡Qué lástima!
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