Opinión
21 de noviembre de 2025
aldiapanama
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El Escorpión
Viernes 21 de noviembre de 2025
SIN EXPLICACIÓN
En varias áreas de la ciudad los tranques están a la orden del día, especialmente al final de la tarde. A veces se pasa más tiempo en ellos que en los lugares donde se va de compras o a hacer alguna diligencia. Las personalidades de los conductores se trastocan, al punto que algunos resultan irreconocibles porque se tornan en verdaderos energúmenos a causa del estrés que provocan los atascos. ¿Soluciones? Mejor que ni lo intenten, porque eso es casi imposible con los recursos que tienen las autoridades en mano. Vale más revestirse de paciencia y pasar el trago amargo lo más relajado posible; al fin y al cabo nada se soluciona con rabietas y amarguras. Seamos tolerantes.
VULNERABILIDAD
Las estafas por las redes sociales se han incrementado en nuestro país. Al parecer muchas de ellas originadas desde el extranjero. Uno de los escenarios favoritos son los fraudes relacionados con cuentas bancarias y tarjetas de crédito, cuyos perpetrados emplean mil excusas para hacerse con la información confidencial de las personas y luego perpetrar el delito. En esta época de alto tráfico de dinero por las compras y el aumento del circulante, estemos muy atentos para no tener que pasar una amarga Navidad.
¿DÓNDE ESTÁ EL BILLETE?
A quien agarraron por supuesto enriquecimiento fue al comisionado retirado Fanuco. El hombre no perdió la sonrisa cuando lo paseaban de aquí para allá para que acudiera a la audiencia de imputación de cargos delante de un juez de garantías. Al parecer el hombre fue llevado como estaba que hasta en suéter blanco se presentó para que le leyeran los cargos que se le imputan. Según los fiscales, el hombre se enriqueció ilícitamente en más de 400,000 balboas, aunque aparentemente su patrimonio sobrepasa el millón y medio de dólares.
LOCURA FANÁTICA
De verdad que algunos cogen las cosas tan a pecho que rayan en la demencia con esto del triunfo y la clasificación de la selección. Uno se encaramó sobre el techo de una parada de buses gritando ¡cuero, cuero!, y se despapayó cuando los paneles de la estructura cedieron ante sus brincos y su peso. Otro decidió encuerarse y correr por la calle con una bandera amarrada como capa y otra en la mano gritando que habíamos clasificado al acabar el partido. ¿Qué nuevas locuras nos traerá el fin de semana? Porque, no olviden que es viernes y el cuerpo lo sabe.
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