Viernes 11 de septiembre de 2026
NO HAY CARROS
Bolo Florido y Pipe Champán le lanzaron un balde de agua fría a las entidades del estado con la suspensión de la compra de vehículos nuevos. Una medida necesaria, porque existe un abuso en este aspecto. Hay carros que no tienen razón de ser por su costo y capacidades, frene al uso que se les da. Vehículos que no salen de la ciudad y tienen especificaciones de todo terreno con doble tracción y otros que son utilizados para mensajería, pero más costosos en el consumo de combustible y el mantenimiento. Hay que ponerle un alto a esta práctica perversa, porque están en juego los recursos del estado. Debe haber un reglamento estricto para adquirirlos, justificando las especificaciones del vehículo según su uso y un sistema más eficiente para su mantenimiento, reparación y adquisición de partes y repuestos. Da dolor saber que casi una quinta parte del parque automotor estatal está en desuso y, muchas veces, por causa de una reparación de bajo costo que no puede hacerse debido a los trámites burocráticos que deben llenarse para que sean reparados. Todo esos sin contar con el uso arbitrario de los carros del estado para tareas que poco no nada tienen que ver con el uso oficial. Métanle mano para que el asunto no quede en el acostumbrado bla bla bla.
ES UN PLOMO
La cacareada plataforma digital de la Caja de Seguro Social (CSS) ha resultado todo un fiasco. Al entrar a ella para solicitar citas solo da las opciones de laboratorio, medicina general y pediatría. Otro servicios como la odontología no aparecen o, al menos, de forma clara para los usuarios, quienes deben recurrir al 199 para solicitar atención y el sistema lo pasea por todo el menú de opciones y los números que debe teclear y que, al final, resulta en nada. Y no le dan al asegurado las opciones en números romanos, porque no pueden. La única opción que queda: apersonarse a las policlínicas a solicitar la cita y enfrentarse al despelote de siempre. ¡Compongan esa vaina!
NORMA ARCAICA
Dice el Paquistaní 34.2 que buscará la manera de que los extranjeros criados y estudiados en Panamá que estén graduados de la carrera de medicina puedan ejercer su profesión en el país. No solo debe hacerse con los profesionales de la medicina, sino con todas aquellas carreras que impiden el ejercicio a los extranjeros que las estudian en Panamá. Es paradójico que la mayoría de los libros y los equipos de laboratorio, en los casos que cabe, sean escritos y desarrollados en el extranjero, que muchos de nuestros profesionales estudien su maestría o especialización en el extranjero, y que todavía estemos con esos remilgos del pasado poniendo cortapisas con la nacionalidad. Debe exigirse, eso sí, estudiar en Panamá o validar el diploma en nuestra universidad, para que puedan ejercer aquí o, en su defecto, aplicar el principio de reciprocidad y exigirle al extranjero lo mismo que le exigirían a un panameño en su país de origen. Cambiemos el paso, que en este mundo sin fronteras en el que vivimos, la tecnología acabará por romper esas arcaicas barreras.
OTRO AL RUEDO
Un nuevo partido político asoma la cara por la ventana del panorama electoral panameño. Dice llamarse Fuerza Ciudadana y buscará la legalidad mediante el proceso de inscripción. Como todo los demás promete acabar con la corrupción y trabajar por la familia, los jóvenes, la niñez y agrega el uso de la tecnología como prioridad para el desarrollo del país. Es muy temprano para sacar conclusiones con respecto a este nuevo colectivo, así que esperaremos a que avance en su intento de convertirse en partido político en propiedad; pero, sobre todo, conocer quiénes serán sus directivos, porque así sabremos de que lado soplará el viento que hará ondear su bandera. Dime con quién andas y te diré quién eres.
Comentarios (3)
Deja tu comentario