El futuro económico de Panamá en lo que resta del 2020

 El futuro económico de Panamá en lo que resta del  2020

Por Ebrahim Asvat @easvat

Yo se que hay muchos preparándose para lo peor. Cuando lo peor depende de nosotros. La realidad de esta pandemia es la permanencia  intacta de toda nuestra capacidad instalada y productiva. Esta cuarentena fue como un paro forzoso de dos meses. Al regresar las instalaciones físicas estarán allí. El recurso humano permanece intacto. El arranque de la economía no es un obstáculo. Si regresáramos mañana a nuestra regular cotidianeidad todos estaríamos haciendo exactamente lo mismo que antes de la cuarentena. Eso nos indica que nuestra posible recesión o depresión si se llegase a dar no es producto de una destrucción de nuestra capaciadad productiva.    No experimentamos una guerra donde se destruye la infraestructura de un país o se irrumpe con el recurso humano que impide la reorganización de los factores de producción.   

Si mañana empezamos a hacer lo que siempre hemos hecho en nuestros puestos de trabajo, nuestra permanencia en las relaciones de producción dependerá de la demanda de nuestros bienes y servicios. Si la demanda se cae habrá desempleo.  Es por ello por la cual sostener la demanda va ser un factor importante de la cual todos debemos contribuir. Si nos abocamos a no consumir. A permanecer luego de nuestras jornadas de trabajo en nuestras casas no estaríamos contribuyendo a sostener las plazas de trabajo. Por lo tanto manteniendo nuestros hábitos de consumo será vital para la recuperación.  

Todos estamos preocupados por nuestras deudas.   Si hay un refinanciamiento y se alargan los plazos y disminuyen los pagos a plazos habrá disponibilidad para el consumo. No es el momento para ser conservadores.  Se es conservador en los momentos de crecimiento económico.  Esos son los momentos para ahorrar.  En los periodos de recesión se debe consumir e invertir.  Por eso las políticas de austeridad en momentos de recesión tienen la tendencia a afectar mucho más las naciones. Eso no lo inventé yo, es una premisa de la economía keynesiana.  

Si el gobierno nacional se aboca en estos momentos a ser austeros nuestros problemas se acentuarán. Advierto no estoy hablando de un Estado dilapidador, corrupto o ineficiente. La propuesta es que no restrinjan la inversión pública.

El otro aspecto importante es que exista en el sistema económico liquidez.  En un país sin sistema monetario propio la función del Estado es lograr que el sistema bancario se pueda sostener y no se inhiba a seguir otorgando créditos.

Y si tenemos que seguir pidiendo prestado no nos queda otra.  Muchos pensaran que mi propuesta es irresponsable.  Pedir préstamos no es una irresponsabilidad. Ser irresponsable es dilapidar el dinero prestado o robárselo. Si se invierte en infraestructura, educación salud,  ese dinero revierte en un país con recurso humano calificado y una infraestructura optima para el desarrollo económico.

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