El Escorpión

 El Escorpión

TRIQUIÑUELAS JURíDICAS

Con la transmisión de la audiencia por el Caso New Business el público puede apreciar lo que ha diario ocurre en el sistema de justicia panameño. Las triquiñuelas de algunos abogados que no tienen que ver mucho con el derecho en sí mismo, sino con las malas artes que aprenden en el oficio litigante, que son mas propias de los leguleyos que de quienes se hayan quemado las pestañas en las aulas universitarias. Dolencias manipuladas para conseguir una incapacidad médica, la contratación de abogados que de antemano saben que provocarán un conflicto con el juzgador de la causa y, la tapa del coco, pedir un receso para interrumpir la audiencia por tienen ganas de hacer la menor o la mayor. ¡Increíble! Pero esta vez no funcionaron dichas triquiñuelas. El abogado ex esposo de la juez salió con el rabo entre las piernas: primero porque su condición de antiguo consorte no representaba conflicto alguno. Si Marta podía correr para vicepresidenta, porque no había grado de consanguinidad y afinidad con el esposo, por qué iba a haber conflicto con el viejo cónyuge. Y en el segundo intento, con toda decencia e inteligencia la juez le recordó su falta de experiencia en esta clase de audiencia y le dijo que podía irse al servicio cuando le diera o sintiera la gana, pero ñagare de interrumpir la audiencia por eses motivo. Definitivamente que hay muchas cosas que ajustar en ese sentido dentro de nuestro sistema judicial. ¡Que siga el cachondeo!

JUSTICIA DE PAZ

Por estos pequeños lares de la administración de justicia local tampoco las cosas andan de maravilla. Dicen que el 90% de los casos que llegan a esas instancias tienen que ver con conflictos vecinales. Algunos, por supuesto, serán achacables a la falta de respeto y tolerancia de los involucrados; pero otros no. Casos como el escándalo y el ruido que molesta a los vecinos o el estacionamiento y la ocupación de las aceras y pasos comunes son más propios de la falta de vigilancia y acción de la autoridad competente. ¿Por qué un vecino debe enfrentar a otro ante el juez de paz por estas causas? Bastaría con llamar a la policía y que está se encargue de conminar a los transgresores a entrar en el respeto de la ley y, sin insisten, conducirlos ante la autoridad para su debida sanción. Pero la falta de atención de estos problemas por parte de los funcionarios traen como consecuencia males mayores cuando la gente se colma, porque no haya paz ni justicia.

OBRAS PÚBLICAS

He aquí otro ejemplo del desgreño que vivimos en la gestión pública. Una institución repara las calles, otra se acuerda que debe hacer un trabajo, llega y la rompe, vuelven a repararla y surge un daño en una tubería y vuelva y la rompen, le echan tierra en encima y el hueco que da allí por meses hasta que haya partida o se abra un nuevo acto de reparación. ¿No sería mejor coordinar los trabajos o quien abre el hueco lo repare él mismo? Pero como estamos en el Macondo criollo, eso nunca pasará. Al menos no con los políticos que hemos tenido estas últimas décadas.

NO HAY INSUMOS

La situación en los hospitales del Seguro Social y del Minsa es caótica. No hay ciertos insumos para practicar cirugías o hacer procedimientos importantes como colonoscopia o biopsias para detectar tempranamente el cáncer.  Y aunque algunos funcionarios lo niegan, la gran cantidad de quejas por parte de los pacientes que esperan por esa asistencia destapan sus mentiras. En un país en el que se gastan millones de balboas para hacer proselitismo político usando los fondos públicos, so pretexto de obras sociales, es una vergüenza que no haya insumos para cosas tan importantes como la salud de las personas, sobre todo las que trabajan y con cuyos impuestos y cotizaciones al seguro social deben mantenerse las instituciones hospitalarias.

aldiapanama