Martes 21 de abril de 2026
COLAPSO
Desde que amaneció el día de ayer decenas de miles de beneficiarios del Cepanim intentaron registrarse en la plataforma para tener derecho a la entrega de esos certificados, pero el sistema colapsó por la avalancha de intentos de registro que se desató. La gente ávida de plata terminó ávida de sangre pidiendo la cabeza de más de un funcionario, desde el ministro del MEF para abajo. Con el paso de las horas el asunto fue amainando, pero requiere de medidas tecnológicas que, según se ha prometido, serán puestas en práctica con prontitud. El que espera lo mucho, espera lo poco, dice el refrán: pero un bolsillo roto no cree en espera.
PINCHAZOS
Vuelve a la palestra el caso de la máquina pinchadora que se perdió entre Monte Oscuro y el edificio Oceanía de Punta Pacífica. Apareció el William y su compañerito de chilinquín, los operadores del artefacto, y serán sometidos a juicio. Los chivos expiatorios, en la opinión de no pocos, porque el cerebro del mal fue declarado no culpable en un juicio anterior, pero que en éste, aunque no es juzgado, su turbia verdad quedará expuesta y las turbias aguas donde se ha ocultado como un pez bagre se aclararán testimonio tras testimonio. Mientras, los dedos acusadores de la Barbie, el Bovino, el Bimbín Ecológico, Popi, La Zulianita, del Alfabetizador Constitucional, y de los sindicalistas, dirigentes magisteriales, líderes estudiantiles y otros que fueron víctimas del espionaje ordenado por el cabecilla de la locura que ni a su amante en España dispensó de su manía espiadora, se levantarán en contra de los sindicados. ¿Quién dijo pedigrí?
DE RECULA
Con buen tino el Paquistaní 34.2 enfrió el decreto que intentaba regular las plataformas digitales de transporte, para desdicha de los dirigentes de las prestatarias que ya se relamían con el manejo de los certificados de operación de Uber y compañía. Ahora someterán el asunto a un análisis más profundo, para crear algo que esté acorde con la realidad. Regular está bien, pero meterle una camisa de fuerza al negocio no está bien y menos cuando va en detrimento de los usuarios, empezando por obligarlos a usar un sistema que rechazan por arbitrario e inseguro. El usuario de las plataformas no es el mismo del taxi y la mayoría de los taxistas tampoco tienen el nivel de los conductores de los primeros. Solo con el cobro de tarifas a su antojo y con meter de pasajeros a desconocidos irrespetando al usuario que abordó primero el taxi es suficiente para librar al público de ese mal. Y ya que quieren regulación, que le pongan fin al negociado de cupos y que los obliguen a instalar taxímetros, a pintar con el color reglamentario y mantener en buen estado sus vehículos como manda la ley.
MAL SERVICIO
Son muchas las quejas por el mal servicio de internet de Más Móvil, empresa en la que el estado tiene participación por igual con la empresa privada. La estabilidad de la señal es un desastre, el Call Center de acento colombiano es un engorro, los técnicos hacen lo que les viene en gana o no llegan el día acordado, y el cliente queda sin servicio por varios días asumiendo los perjuicios y las pérdidas sin ser compensados debidamente. Y ¿qué hace la ASEP? Bien gracias ¿y usted?
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