El Escorpión
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El Escorpión

Martes 12 de agosto de 2025
FONDO DE JUBILACIÓN Magistrados de la Corte y de los Tribunales, jueces de circuito y jueces municipales serán beneficiarios del Acuerdo 407 aprobado por el Pleno en julio de 2024 que crea un fondo para el retiro que les garantiza una pensión o jubilación vitalicia equivalente a su último salario. El asunto no es solo inmoral, por el fuero y el privilegio que se arrogan sobre el resto de los ciudadanos que se jubilan, sino que uno de los argumentos para justificar esa medida es que para mantener la independencia judicial los jueces deben recibir una remuneración suficiente, irreductible y acorde con la importancia de la función que desempeñan. ¡Qué falacia! La independencia debe estar fundamentada en su conciencia y su criterio y en que sobre ellos no haya otra autoridad superior que pueda nombrarlos y removerlos de su cargo a su arbitrio. El salario, pues, no nos librará de jueces venales. Y si el salario es para salvaguardar su independencia como juez, una vez concluida su función como tal ya esa remuneración resulta innecesaria. Lo que menos esperamos de magistrados y jueces es que se dejen llevar por la corriente de tomar el servicio público, y, en este caso la carrera judicial, como medio para vivir holgadamente con salarios escandalosos si se comparan con los del resto de los servidores públicos incluidos los del órgano judicial. A los ojos del ciudadano, por más que quieran justificarlo, es una sinvergūenzura y un atraco más que se comete contra el erario de la nación. No es cuestión legal, sino moral. FALTA DE CIVISMO Cuando fue creado el Sistema SUME 911 se hizo con el propósito de atender las emergencias desde un control central y dar respuesta a la población de una manera más eficaz y eficiente. Sin embargo, algunos ociosos parece que encuentran más divertido hacer llamadas con falsas alarmas o para cuestiones baladíes que no ameritan movilizar recursos tan valiosos para atenderlas, porque no están dentro de los casos que deben atenderse dentro del sistema. Que el 75% de las llamadas al SUME resulten falsas no es cosa de relajo. Hacer perder el tiempo a quienes deben contestarlas y distrayéndolos de otras que sí representan una verdadera emergencia es un acto criminal, detrás del cual se revela la crisis de educación cívica en la que hemos caído, no solo en este caso de las llamadas falsas al SUME, sino en otros temas que reclaman del panameños mayor cultura y sentido cívico. Tenemos que reforzar la educación nacional en estos aspectos, tanto en los colegios como entre las empresas y sus empleados, el servicio público y el resto de las organizaciones sociales. Basta de dejarnos consumir por los antivalores que cada día se apoderan más de la conciencia del panameño. NUEVO ENFOQUE URBANO La manera de urbanizar en Panamá requiere de cambios e innovaciones que no, necesariamente, necesitan partir de las autoridades del ramo. Aunque tienen la responsabilidad de normar y mucho que ver en el asunto, el cambio debería venir, en gran medida, de los propios inversionistas y promotores de la actividad urbanizadora. Tras más de 500 años de fijar asentamientos humanos en Panamá, a partir del ordenamiento heredado por la civilización española y que luego se perdió en el tiempo. Uno de los males derivados de esa pérdida es el de las llamadas barriadas espontáneas, que antes las llamaban brujas, versus el sistema de lotes servidos que debería proveer un mejor ordenamiento territorial. Si a ellos le sumamos el modelo urbanizador de sembrar casas en lotes pequeños, en el que las cuadras y espacios abiertos como plazas y parques prácticamente no existen, estamos frente a un fenómeno que genera el mismo daño ecológico y urbano, con la única diferencia de que uno es por gestión propia y el otro a través del financiamiento hipotecario. HERRAMIENTA TURÍSTICA La iniciativa del programa Panamá Stopover de una aerolínea local es el vivo ejemplo de cómo la empresa privada puede contribuir al desarrollo del país más allá de la inversión en un negocio y la creación de empleos para su operación. No es creación exclusiva de la línea aérea, pero sí es una herramienta turística valiosa al ofrecer  a Panamá como destino sin incremento en el valor del boleto aéreo y con siete días de gracia para aprovechar el pasajero su escala en el país. Panamá tiene, al menos, cuatro pilares en los que sostener su desarrollo económico: el Canal de Panamá, el hub aéreo, la banca y los servicios logísticos. Si todos estos, de alguna manera, se enlazaran con el turismo, nuestro país pasaría a otra liga, siempre y cuando los servicios públicos estén, también, a la altura de las altas metas que quisiéramos alcanzar. Allí está el secreto de nuestro progreso.

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