El Escorpión
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El Escorpión

Lunes 8 de septiembre de 2025
TROMPÓN IDÓNEO El pleno de la Corte decidió archivar el expediente del caso del puñete en la cara que le propicio el Bolota al Betserai por falta de la prueba idónea que libra a los diputados de toda queja en su contra. Prácticamente, no hay nada que hacer ante las actuaciones de los padres putativos de la patria, aunque estas sean evidentes, como en el caso del Betserai, cuyo nombre, por cierto, significa ayuda en africano; cosa que no recibió ni de de sus colegas ni de la Corte. El hombre se quedó pegao y con el chichón en el pómulo por causa de esa traba jurídica que convierte a los diputados panameños casi que en intocables. Una prueba más de que tenemos que acabar con la armadura legal que tienen los diputados y que los coloca por encima del resto de los mortales de este país. POR LAS RAMAS Muchos son los incidentes que ocurren por causa de los cables de electricidad y los servicios de telecomunicaciones que pasan entre las ramas de los árboles en las vías públicas. Personas y animales electrocutados, entre otros perjuicios e inconvenientes, se cuentan entre las consecuencias que trae la práctica del cableado aéreo. El daño ecológico por la poda de esos árboles, que en no pocas ocasiones está bien hecha, tanto en lo estético como en su realización técnica, resulta costosa en tiempo, dinero y afectaciones. Sería más razonable, justo y beneficioso soterrar los cables. El asunto es que alguien debe hacerlo y, por la experiencia vivida, no serán las empresas quienes lo hagan. Lo lógico es que los municipios lo hicieran, dentro de las áreas urbanas, y que las empresas paguen por el uso de la servidumbre para amortizar el costo del soterramiento del cableado, para así evitar el peligro que representan y el afeamiento del entorno público. Igual ahora pagan por colocarlos en los postes y por dejar gratis la maraña de cables en cada uno de ellos. VIAJES PRESIDENCIALES Unos los cuestionan y otros los defienden. Para los primeros son inútiles y no sirven para nada; para los demás, son necesarios para la relación de Panamá con la comunidad internacional. De lado y lado hay alguna parte de razón; pero no son los viajes en sí los malos, sino el aprovechamiento o no de tales periplos. Si el viaje no se justifica, ¿para qué hacerlo? Pero si las visitas presidenciales al extranjero tienen fundamento y logran buenos resultados, entonces no hay porque criticarlos a priori. Panamá no puede vivir aislado del resto de los países, ni necesita el presidente viajar a todos los foros o atender cada invitación por el simple hecho de estar como el culantro en todas las sopas. Que cada periplo sea evaluado procurando sacar el provecho y el beneficio que nos ayuden a crecer y progresar como país, haciendo los contactos debidos y justificando la inversión que se hace en cada viaje. Eso, al menos, esperamos todos los ciudadanos. FACTURACIÓN FISCAL Registrar cada transacción de venta es vital para la salud del negocio y para el cumplimiento de los deberes como contribuyentes. Por eso, el facturador gratuito que pone a disposición la Dirección General de Ingresos para los pequeños negocios es una herramienta de gran utilidad para ambos. Pero limitarla ahora a quienes facturan menos de 36,000 dólares al año es un grave error de la DGI. El sistema de facturación gratuita de esa dependencia estatal está en función de la recaudación de impuestos y la disminución de la evasión fiscal, eliminar o limitar su uso solo basados en una cifra que ya se ha quedado corta desde su implantación hace varios años, como referencia para los pequeños negocios, podría producir el efecto contrario al deseado. El dinero ha perdido valor por causa de la inflación y de la perdida de poder adquisitivo. Esos 36,000 dólares ya no sirven de referencia. Ante esta realidad y el criterio de la DGI de no subsidiar el uso del sistema de facturación gratuita para quienes considera que tienen mayor recurso, debe buscarse un punto de equilibrio entre ambas cuestiones. Y ese podría ser fijar en 500,000 balboas el límite para la utilización sin costo del sistema. Es mejor facilitar el uso de la factura fiscal que entorpecerlo.

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