Presidente Trump desea más control en el Departamento de Policía
Washington D.C. / France 24
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este que solicitará a los republicanos del Congreso que extiendan el control federal sobre el Departamento de Policía Metropolitana (MPD) de Washington D.C. más allá de 30 días.
Dicho plazo comenzó a contabilizarse desde que el lunes declarara, en una orden ejecutiva, una emergencia criminal en la capital del país. De esta forma, busca intensificar su campaña para ejercer el poder presidencial sobre este distrito.
Trump aseguró que enviará la propuesta al Congreso y agregó que cualquier acción del Legislativo podría servir de modelo para otras ciudades estadounidenses.
Al tomar el control del MPD el lunes, el líder republicano se acogió a una regulación federal, la Ley de Autonomía del Distrito de Columbia, que le permite al presidente hacerlo si "existen condiciones especiales de emergencia".
Por ello, el mandatario de Estados Unidos declaró en una orden ejecutiva que existe una emergencia criminal en la ciudad que requiere la gestión federal del Departamento de Policía
No está claro cómo la toma de control del Departamento de Policía Metropolitana de Washington por parte de Trump podría replicarse en otros lugares. Sin embargo, Trump también anunció el lunes el despliegue de 800 efectivos de la Guardia Nacional en la ciudad, una táctica que empleó en Los Ángeles en junio, cuando movilizó a miles de soldados de la Guardia y cientos de marines estadounidenses en respuesta a las protestas por las redadas de inmigración de su Administración.
Por otra parte, cientos de oficiales y agentes federales de más de una docena de agencias se han desplegado por Washington en los últimos días. Las extraordinarias medidas de Trump en Washington D.C. reflejan cómo ha abordado su segundo mandato no consecutivo, rompiendo las normas políticas y las preocupaciones legales para poner a prueba los límites del poder de su cargo.
El líder republicano afirmó, sin pruebas, que la capital de Estados Unidos se encuentra sumida en una ola de delitos violentos y una situación generalizada de indigencia, a pesar de que las estadísticas federales y municipales muestran que los delitos violentos disminuyeron drásticamente desde un pico en 2023.